

Es una práctica de manejo y cuidado que consiste en cortar de manera selectiva ramas, brotes o partes afectadas del árbol. Se realiza con técnicas específicas y herramientas adecuadas, siempre buscando mejorar la salud, la seguridad y la estética del árbol.



¿Para qué sirve?
• Seguridad: Evita riesgos de ramas secas o débiles que puedan caer sobre personas, vehículos o infraestructuras.
• Salud: Permite eliminar ramas enfermas, dañadas o infestadas por plagas.
• Estética: Mejora la forma y apariencia del árbol en espacios urbanos o paisajísticos.


Beneficios para el árbol
• Mayor vitalidad: Al retirar ramas muertas o mal ubicadas, el árbol concentra energía en las partes sanas.
• Mejor aireación y luz: La copa se ventila y permite que, entre más luz, lo que favorece la fotosíntesis.
• Crecimiento más fuerte: Se estimula un desarrollo estructural sólido y equilibrado.
• Prevención de enfermedades: Menos acumulación de humedad y mayor circulación de aire reducen la aparición de hongos y plagas


